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LA FAMILIA Y LOS VALORES

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Es de fundamental importancia consolidar el rol formativo de la familia, ya que sin ello y sin una educación que acompañe en la formación de los principales valores de la sociedad, no podemos pensar en una salida rápida de los conflictos y las crisis de corrupción y violencia que hoy padecemos.

Este tema es fundamental en la época que nos toca vivir. Volver a la familia y a sus valores. Afianzar el papel protagónico de la familia como núcleo primario de la sociedad y afirmar los valores y principios éticos objetivos a los que ninguna sociedad humana puede considerarse ajena.
La Argentina atraviesa hoy dificultades que no se agotan en los problemas económicos o en sus particularidades políticas, sino que están enraizados mas profundamente en la crisis que sufre la familia, y a los valores que son causa y efecto de la crisis que nos afecta a todos.
El comportamiento social es concreto, es decir, personal, en tiempos y lugares determinados y los valores sociales son elementos que los miembros consideran como importantes y dignos de estima y conforme a los cuales ajustan su conducta.
El mundo de los valores esta íntimamente vinculado a la familia, porque es ella, la primera formadora de la conducta social.
El ser humano toma contacto con el mundo en los primeros años de su vida: en su hogar, la familia es primer agente de socialización y es un ese ámbito donde se reciben las enseñanzas fundamentales sobre el bien y el mal, la verdad y la justicia, el amor y la solidaridad.
Es la familia como ámbito, donde ya sea como abuelos, padres o hijos somos agentes necesarios e indispensables en la transmisión de la cultura y sus valores actos drug.
El análisis nos lleva a conocer una realidad múltiple, que nos remite a cuestiones y conflictos espirituales, económicos, sociales, educativos y que, en su conjunto, forman la cultura de la sociedad.
La definición de familia dada por la Sociología dice que La Familia es un grupo primario; una colectividad de personas que tienen frecuentes relaciones interpersonales, con un sentimiento de solidaridad y estrecha adhesión a determinados valores sociales compartidos.
Las primeras experiencias y las más formativas de las personas tienen lugar en el seno de este grupo primario. Aquí se reciben las más formidables, eficaces y duraderas lecciones de socialización.
Por eso es que cuando una sociedad que quiere producir un cambo o reafirmar sus valores debe por sobre todo proteger y afianzar la familia, porque cuando el núcleo básico de la sociedad no llena con eficacia su misión de comunicar valores, se pierde un tiempo que luego es difícil de recuperar.
Quien no recibe en los primeros tramos de su vida una formación ética integral, queda expuesto a lo largo de su vida a extravíos que no le permiten conectarse adecuadamente con el mundo y consigo mismo.

COMO PODEMOS DEFINIR LOS VALORES?

Los valores pueden definirse como los criterios que dan sentido y significado a la cultura y, a través de ella, a la sociedad toda: criterios conforme a los cuales el grupo y la sociedad juzgan la importancia de las personas, las pautas, los objetivos y los otros objetos socioculturales.
Conforme a estos criterios aprueba o desaprueba, estima o desestima, lo que tiene singular importancia para funcionamiento de la sociedad.
Si una sociedad aspira a desarrollarse en función de ideales elevados, crecer en el espíritu solidario y de amor que dignifica la vida, o defender la cultura que apoye la libertad con responsabilidad, tiene que empezar por consolidar la noción de familia, por darle a ese núcleo primario de la comunidad, la cobertura minima que a menudo falta, y despertar en los padres y madres la necesidad de transmitir la adhesión a un sistema de creencias centrado en la ética y moral natural de la dignidad humana.
La falta de conformidad con las pautas de nuestra propia sociedad, implica a menudo un desconocimiento de los valores de importancia que ella propugna.
Reiteramos el concepto y proponemos volver sobre los grandes y concretos desafíos que deberemos afrontar los hijos de esta tierra en los próximos años, si realmente queremos que el núcleo familiar se afiance como el reducto en el que se hacen fuertes los valores, y , también, que se multipliquen y ahonden los canales de comunicación y dialogo entre padres y hijos. Debemos reforzar el rol formativo de la familia; sin esto y una educación que acompañe en la formación de los valores fundamentales de la sociedad no podemos pensar en una salida rápida de los conflictos y las crisis de corrupción y violencia que hoy padecemos.