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LOS FALSOS TABUES DE LA MAMOGRAFIA

“No me hago una mamografía porque tengo miedo que me encuentren algo”

Esto es uno de los pensamientos mas comunes en las mujeres que se efectúan periódicamente mamografía, y que llevan al retraso en el diagnostico del cáncer de mama.

El cáncer de mama al igual que el resto de los tumores malignos del organismo, empieza como una sola célula que se altera y comienza a reproducirse en forma anómala y descontrolada; inicialmente es contenido por la membrana basal de las células (popularmente denominado como “encapsulado”), médicamente conocido como “in situ” y si no es tratado, progresa invadiendo los tejidos del órgano inicial (“invasor”), migrando finalmente hacia fuera del órgano primario, comprometiendo secundariamente a otros órganos (“secundarismo” o “metástasis”).
El cáncer de mama entonces debe ser considerado nuestro enemigo, como un enemigo que se hace mas peligrosos con cada día que pasa, y que debe ser descubierto cuando todavía es débil, en donde las posibilidades de vencerlo son mucho mayores y la cantidad de bajas en la batalla serán mucho menores.
La idea es justamente encontrarlo en etapas precoces, donde la curación es de aproximadamente un 99%.
Esta búsqueda se realiza a través de la prevención.
El autoexamen de mama, consiste brevemente en la evaluación mensual de la mujer de sus propios senos mediante la palpación y la inspección frente al espejo, en la búsqueda de durezas, asimetrías o retracciones; o cambios en el transcurso del tiempo.
El estudio imagenologico se basa principalmente en la mamografía y el ultrasonido. La mamografía es el pilar fundamental, ya que es hasta hoy en día el único método probado para detectar las microcalcificaciones, que son pequeños acúmulos de calcio depositados en la mama, que revisten gran importancia ya que el 80% de los casos son el primer signo que aparece en un cáncer mamario; sin embargo debemos tener también en claro que las microcalcificaciones son un hallazgo frecuente y que en el 80% de los casos son benignas, siendo indispensable su categorización a través de mamografías magnificadas a fin de determinar su grado de sospecha, y posteriormente en algunos casos a través de punciones con agujas especiales.
Respecto del ultrasonido, a través de Ecografía, Ecotomografía o Ecodoppler Color, en ascendentes grados de complejidad, se busca complementar la mamografía especialmente en mamas de mayor densidad radiológica, en donde un nódulo como si fuera un camaleón, podrá confundirse con el tejido denso por su similitud de densidades; o en el caso de existir nódulos radiológicos, el ultrasonido podrá indicarnos si se trata de nódulos francamente líquidos (quistes simples), donde el grado de benignidad es aproximadamente del 99%, o de nódulos sólidos.

No me hago mamografía porque nunca me dijeron, ni se cuando debo hacerlo.

No existe lamentablemente en nuestro país una clara conciencia de la importancia de la mamografía.
No existen en Argentina programas nacionales de screening o despistaje en los cuales las mujeres se hagan anualmente una mamografía de control antes de que aparezca el síntoma.
No existe conciencia de que en el mundo 1 de cada 8 mujeres va a desarrollar un cáncer de mama a lo largo de su vida.
No existe conciencia de que en la Argentina mueren aproximadamente 5000 mujeres al año por cáncer de mama, lo que equivale a casi 15 muertes por día.

Según la Sociedad Médica Americana, la primer mamografía debe efectuarse entre los 35 y 40 años, es lo que nosotros llamamos la “cedula de identidad mamaria” que nos permitirá conocer la anatomía de esa mama, propia de cada paciente; luego, a partir de los 40 años se deberá hacer una mamografía cada año, completándose con otros métodos diagnósticos en los casos necesarios.

No me hago una mamografía porque si me encuentran algo me van a sacar el pecho.

Como se explicó previamente la detección precoz es el primer eslabón para vencer al cáncer, para atacarlo cuando aun esta débil.
Antes de la era mamografica solo el 2% de los canceres mamarios eran detectados como tumor “in situ” o encapsulado, la mayoría eran tumores palpables muy avanzados que terminaban en mastectomía. Hoy en día aproximadamente el 30% de los canceres de mama estudiados debidamente, son detectados como “in situ”, e incluso aquellos que ya son “infiltrantes”, son encontrados en estadios poco avanzados, con altos índices de curación y con cirugías en su mayoría pequeñas, denominadas conservadoras, y solo pocos casos requieren de mastectomía.