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SABER QUE SE PUEDE

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La importancia de ingerir alimentos

La gran trampa que nos hace abandonar las dietas es el hambre.
Para evitar su zarpazo, solemos abalanzarnos sobre la comida.
Y ocurre que muchas veces….sólo sentimos más hambre.

Un refrán dice: el apetito viene comiendo. La ciencia es mas precisa. La intensidad con la que se produce la sensación de hambre depende sobre todo de lo que hemos ingerido. Mucho mas que de la cantidad. Las razones? Los médicos las explican refiriéndose a un elemento determinante de la sociedad o el apetito: la insulina.
Algunas comidas, como las remolachas y la miel, incrementan el apetito dos o tres horas después de haberlos ingerido, mientras que otros impiden un nuevo zarpazo.
El conocimiento de cuales son los alimentos que provocan mas hambre, así como la eliminación de mecanismos básicos de la alimentación de insulina ante el ingreso de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) la ayudaran a comprender porque le cuesta tanto bajar de peso y cuales son los riesgos a los que esta expuesta si no hace nada por corregir su problema webpage.
En una zona del cerebro (hipotálamo) existen dos centros; uno del hambre y otro de la saciedad.
Cuando los nutrientes disminuyen, se estimula primero el centro del hambre y luego el de la saciedad.
Ambas sensaciones sirven, entonces, para avisar sucesivamente que existen necesidades de comer y de que la cantidad de alimentos ingeridos ha sido suficiente.

El mecanismo del hambre

El hambre y la saciedad son dos sensaciones extremadamente importantes para la protección del estado nutricional. Imaginemos a un individuo que no tuviera hambre ni se sintiera lleno: debería llevar anotado en una agenda cuando fue la ultima vez que comió, que cantidad ingirió y cual era la composición de los alimentos.
Ahora bien, de que mecanismos se vale el organismo para controlar la cantidad y frecuencia de los alimentos? De la composición química de los mismos. Por ejemplo, es sabido que las fibras (de digestión larga) actúan como supresores del hambre, ya que al retener agua mantienen en el tubo digestivo un volumen que distiende sus paredes, lo que impide que se produzca la sensación de hambre.

Los hidratos de carbono aumentan el apetito

El apetito es mucho más complejo, ya que esta influido por varios factores: químicos, térmicos y nerviosos. Cuando una persona ingiere grandes cantidades de azúcar el organismo puede reaccionar fabricando una mayor cantidad de insulina, hormona que por otra parte es una e las responsables más importantes que actúan sobre el centro del hambre.
Es decir que ante la ingestión de monosacáridos (azucares, dulces, chocolates, caramelos, gaseosas, tortas, masas) se aumenta la necesidad de comer mas para lograr saciedad. Todo es un círculo vicioso que conduce irremediablemente al aumento de peso.
A su vez, se ha comprobado que el frío (factor térmico) inhibe el centro de saciedad. De allí que en invierno todos nos sintamos tentados a comer en exceso, para luego ocultar los resultados bajo los abrigos. Cuando se ingiere alimentos con mayor contenido energético (calórico) de lo que se gasta, los nutrientes, convertidos en energía (ya sean grasas, hidratos de carbono o proteínas) pasan a almacenarse en el tejido adiposo en forma de grasas; de este modo se engorda.

Instrucciones generales para seguir la dieta

No use azúcar. Utilice edulcorante de su preferencia
No beba gaseosas. Puede utilizar agua mineral o soda.
Use sal en cantidad pequeña
Puede usar condimentos a voluntad tales como ajo, pimienta, orégano, laurel, canela, comino. Si se trata de salsas o aderezos ya preparados, asegúrese de que no contengan azúcar o harinas.
Si no lo desea imperiosamente, no abuse de las frutas (dos por día), ya que ingerirlas en mayor cantidad es peligroso (poseen hidratos de carbono)